domingo, 1 de junio de 2014

TRABAJO GRUPAL

ACTIVIDAD 10 




trabajo colaborativo



INTEGRANTES:
Andris Yohanis Bedoya
1065821550
 Yeiner Andres Martinez
1081813370
William Ricardo Linares
1074416861

Universidad Abierta y a Distancia 




valledupar cesar 
2014





http://logicamatematica1239.blogspot.com/


https://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20060923144150AAyWSrO


http://comuniconoverbal.wordpress.com/2009/09/28/kinesia/
















USO DE LA KINESIA


USO DE LA KINESIA

 Kinesia: en la interacción es posible determinar el comportamiento de un ser humano, observando su postura corporal, los gestos, su expresión facial y la sonrisa.
La postura corporal va a depender de qué tan seguro se encuentre un individuo respecto a una determinada situación y la aceptación de un determinado evento de interacción, por lo tanto las posiciones cerradas implican una protección en la interacción para dificultar la entrada de una persona al momento de comunicarse. Es muy interesante fijarse un poco en aquellos detalles.
Los gestos se clasifican en 5 grupos para su mejor comprensión. Entre ellos se encuentran:
-Gestos emblemáticos: son gestos que se pueden traducir en palabras. Por ejemplo mover la mano de un lado hacia otro significa hola o adiós.
-Gestos ilustrativos: es un auxiliar de la comunicación verbal y se utiliza a menudo para reforzar la atención en lo que se comunica.
-Gestos pantógrafos: a diferencia de los ilustrativos que son gestos neutrales, los patógrafos reflejan emociones al ser acompañados de la comunicación verbal. muecas de triunfo o dolor, una alegría son ejemplos de estos gestos.
-Gestos reguladores de la interacción: sirven para comenzar o finalizar la comunicación, incluso para proseguir si el tema es muy interesante. Suelen estar en este grupo, los saludos de apretón de manos, las miradas fijas y las inclinaciones de cabeza.
-Gestos adaptadores: se utilizan cuando la situación es incompatible respecto a la situación de interacción. Se puede identificar el peinarse el cabello y rascarse el cuello cuando se está incómodo y controlar esa emoción.
El tema de la mirada se estudia aparte, ya que es muy completa y tendrá su sección aparte posteriormente. Por consiguiente queda analizar la sonrisa.
La sonrisa suele utilizarse para expresar alegría, comodidad y felicidad. También sirve para que las situaciones tensas y relajarse. También se utiliza para demostrar agrado hacia a alguna persona y otorgar comodidad respecto a su interacción.
Esta es una manera de ver como se utilizan los gestos de manera cotidiana, aunque es un poco exagerado.
 Juntamente con la kinésica, la prosémica y la paralingüística forman parte de los tres aspectos más sobresalientes de la comunicación no verbal.
Los movimientos corporales que aportan significados especiales a la palabra oral, durante un evento comunicativo, a veces pueden tener una intención o no tenerla. Estos movimientos son estudiados por la kinésica o quinésica.
A veces usamos un texto en lugar de una palabra o de un enunciado, o dibujamos algo con las manos para complementar lo que decimos oralmente.
Por ejemplo:
- Hacemos con los dedos índices y del corazón de las dos manos la señal de lo que decimos va entre comillas.
- Para indicar que una persona llegó tarde le damos golpecitos al reloj.
Esto pertenece a la categoría de los para lenguajes, que describen todas las formas de comunicación humana no verbal. Incluye los movimientos más sutiles e inconscientes, incluyendo el guiño y los movimientos leves de las cejas. Además, el lenguaje corporal puede incluir la utilización de expresiones faciales y la postura del cuerpo.
El para lenguaje (incluyendo el lenguaje del cuerpo) ha sido extensamente estudiado en la psicología social. En el discurso diario y la psicología popular, el término suele aplicarse al lenguaje corporal considerado involuntario, aunque algunas veces la diferencia entre lo considerado lenguaje corporal voluntario e involuntario suele ser controvertido. Por ejemplo, una sonrisa puede ser provocada consciente o inconscientemente.

kinesia




La Kinesia se ocupa del estudio del lenguaje corporal, en donde se sustituyen los fonemas por los kinemas (unidades de movimiento corporal), las frases por los kinemorfemas.
Los movimentos de brazos, manos, piernas y pies, las posturas corporales, las expresiones faciales con gestos y miradas, muestran el estado emocional del inidividuo y descubren, en muchos casos, su forma de ser y de obrar.
La cara es el espejo del alma, en ella se muestra la felicidad, la ira, la tristeza, el miedo, la sorpresa, el disgusto, la alegría… La expresión de la mirada es suficiente para conocer el estado de ánimo de una persona. Es un lenguaje universal, en el que no se necesita saber idiomas.

Algunos individuos son capaces, en ciertas ocasiones, de controlar las expresiones de su rostro y así engañar a su interlocutor. Actores, políticos, profesionales de la medicina y de otros campos, pueden disimular o controlar sus emociones.

En la mirada podemos descubrir, o al menos intuir, mucho de nuestro interlocutor. Una mirada directa a los ojos es muestra de sentimientos positivos; si se rehuye, es síntoma de culpabilidad, de actitud negativa.

El amor y la amistad se refuerzan en las relaciones oculares. Bajo una mirada fija suele esconderse una actitud agresiva y hostil. A través de la mirada se pueden establecer relaciones, regular conversaciones.
De todo lo anterior deducimos que las relaciones interpersonales no se asientan únicamente en el lenguaje verbal. El lenguaje corporal, la Kinesia, es una ayuda fundamental para el conocimiento del otro, para el establecimiento de la relación.
Hace poco una conversación me hizo curiosear sobre la Asertividad y ahora, una nueva conversación rodeado también de muy buena compañía me ha hecho pensar en las sutiles formas en que nos comunicamos. Porque sin darnos cuenta decimos más de lo que creemos. El investigador Albert Mehrabian descompuso en porcentajes el impacto de un mensaje: 7% es verbal, 38% vocal (tono, matices y otras características) y un 55% señales y gestos!! Y es que ver la expresión de la persona con quien hablamos nos dá mucha información, sin ella es muy normal que se produzcan confusiones, porque no es lo mismo leer una obra de teatro que verla representada.


Ese 7% verbal es la diferencia entre “los dolores de piernas” y “las piernas de Dolores”… El 38% vocal se entiende perfectamente con la canción de Alejandro Sanz “No es lo mismo” (no es lo mismo arte que hartar) mientras que para explicar bien el 55% restante me haría falta teneros delante!! De todas formas la “comunicación no verbal” es casi universal y como la usamos todos es capaz superar distancias y de saltar barreras lingüísticas, en mis viajes me ha sido realmente útil, no hay que hablar el mismo idioma para entender que si movemos espasmódicamente la cabeza arriba y abajo significa: Sí!! O nos encogemos de hombros cuando no sabemos qué leche nos están preguntando. Al conjunto de gestos que componen nuestro lenguaje corporal se le llama Kinesia (sí!! Como la Avena!!) que viene del griego Kinos, movimiento.

Es necesario tener en cuenta que la Kinesia no es una ciencia exacta, con ella se expresa nuestra parte emocional y la mayoría de las veces varía por las circunstancias donde nos encontremos, por lo que es difícil interpretar gestos aislados. Con ellos apoyamos algún aspecto del mensaje verbal, y la forma de llevarlos a cabo está muy relacionada con nuestra personalidad. La cultura latina es de las más expresivas (sobre todo si la comparamos con los “secos” anglosajones) y en particular los españoles hablamos mucho con las manos, nos gusta hacer muchos aspavientos y gestos grandilocuentes, pero esto no es una regla matemática, cada persona es un mundo. Uno puede inhibir la comunicación no verbal y mostrar poca mímica, lo que suele deberse a la intención de ocultar algo, “que no se note” ninguna emoción, implica introversión o control (el ejemplo perfecto son los profesores que dan clase con un tono monótono o los tímidos que casi ni hablan). La situación opuesta es más divertida, se puede tener total libertad para expresar lo que se siente actuando de forma completamente extrovertida incluso permitiendo entrever más con nuestros movimientos que con nuestra boca (hay veces que nos quedamos “sin palabras” y nos hacemos entender con un gesto), esto suele pasar a menudo delante del sexo contrario cuando nos ponemos a flirtear…